F Fambook Descargar Fambook

Cómo apuntar el dinero que dedicas a ayudar a tus padres

Transferencias cada mes, cosas que pagas tú directamente, gastos repartidos con tus hermanos y la duda de si todo eso es realmente un gasto tuyo. Una forma de ordenarlo sin convertir el cuidado en una auditoría.

Empieza por cosas pequeñas y sin nombre. Un Bizum para la compra de la semana, la farmacia que pagas tú porque estabas allí, la factura del fontanero de su casa. Al principio ni se apunta, porque no parece un gasto: parece ayudar a tu madre. Meses después es una parte real de lo que sale de casa cada mes y no está en ningún sitio.

Ordenarlo no tiene nada que ver con controlar cuánto ayudas. Tiene que ver con poder responder a dos preguntas concretas: cuánto sale de tu casa por este motivo y cómo se reparte entre quienes lo compartís.

Tres formas distintas de ayudar, y solo una es fácil de apuntar

Conviene distinguirlas porque no se registran igual. La primera es el dinero que transfieres: una cantidad fija cada mes, o un Bizum cuando hace falta. Es la más limpia de todas, porque hay un movimiento con fecha e importe y solo tienes que decidir la categoría.

La segunda es lo que pagas tú directamente en su nombre: la compra en el Mercadona de camino a su casa, la farmacia, un electricista, a veces un recibo domiciliado en tu cuenta. Aquí el gasto sale de ti pero el consumo es de ellos, y si lo apuntas sin más se mezcla con tu propia compra y tu propia cesta de la compra aparece inflada durante meses.

La tercera es la que no lleva importe: el tiempo. Las horas de coche, los días de permiso, quién se queda el fin de semana. Eso no va a estar en el registro y no debería intentar meterse a la fuerza. Es importante decirlo porque, cuando se reparten los gastos entre hermanos, la persona que pone más tiempo y menos dinero suele salir mal retratada en una hoja de números.

Dónde ponerlo dentro de tus cuentas

Lo que mejor funciona en la práctica es tener un apartado propio, separado de las categorías normales de tu casa. Si la farmacia de tu padre entra en tu categoría de salud y su compra entra en tu compra, ninguna de esas dos categorías te sirve ya para nada: no puedes saber si la cesta de la compra de tu casa ha subido o es que estás comprando para dos casas.

Dentro de ese apartado, con dos o tres subdivisiones basta. Suele ser suficiente con distinguir lo que se repite cada mes de lo que aparece una vez y no vuelve. Lo primero te dice cuánto pesa esto de forma estable; lo segundo explica los picos.

Cuando se reparte entre hermanos

Aquí es donde las cuentas pueden tensar una relación, así que ayuda tener acordadas unas pocas cosas antes de que aparezca la primera discusión:

  1. Decidid qué gastos entran en el reparto y cuáles paga cada uno por su cuenta, porque la mayoría de los roces vienen de gastos que uno daba por comunes y otro no.
  2. Apuntad cada gasto compartido con quién lo adelantó, no solo el importe, porque ese dato es el que hace posible ajustar después.
  3. Cuadrad cada cierto tiempo, por ejemplo una vez al mes o cada trimestre, en vez de ir devolviendo cada Bizum por separado.
  4. Dejad por escrito qué pasa con lo que no es dinero, aunque no aparezca en el registro, para que nadie tenga que sacarlo como reproche más adelante.

El punto cuarto es el que más se salta y el que más falta hace. Un reparto estrictamente a partes iguales del dinero puede ser profundamente injusto si uno de los hermanos vive al lado y pone todas las tardes. No hay una fórmula para eso, pero sí hay una diferencia enorme entre hablarlo pronto y hablarlo cuando ya hay resentimiento.

¿Es un gasto o es otra cosa?

Mucha gente duda de si esto debería contar como gasto propio. En términos de registro, la respuesta práctica es sí: ese dinero ha salido de tu casa y si no aparece, tus números no describen tu mes. Lo que sí conviene es que esté separado, para que puedas leer tu mes con él y sin él.

Hay un caso especial: cuando administras dinero de tus padres, es decir, cuando pagas cosas suyas con dinero suyo. Eso no es un gasto tuyo en absoluto, y mezclarlo con tus cuentas hace que tu registro se hinche sin motivo. Si te ocurre, lo más limpio es llevar esa parte aparte, aunque sea en una lista sencilla, porque además es la información que te van a pedir tus hermanos.

Sin convertirlo en una revisión de cuentas

Hay un riesgo evidente en todo esto y es que tus padres perciban que se les está midiendo. Suele bastar con no llevar las cuentas delante de ellos y no comentar cada importe. El registro es una herramienta para tu casa y para el reparto con tus hermanos, no un informe que nadie tenga que justificar.

Y si un mes no apuntas nada porque hay un ingreso hospitalario o una temporada dura, no pasa nada. Cuando puedas, apuntas el mes siguiente y dejas el hueco marcado. Lo que sirve de esto no es tener la serie completa, es saber, cuando hace falta hablarlo, cuánto es y de dónde sale.

Preguntas frecuentes

¿El dinero que doy a mis padres es un gasto mío o una transferencia?

Para tu registro doméstico es un gasto, porque ese dinero sale de tu casa y sin él tus meses no cuadran. Lo útil es darle un apartado propio en vez de repartirlo entre tus categorías normales, así puedes leer el mes con esa ayuda incluida cuando quieras saber lo que sale de verdad, y sin ella cuando quieras comparar el coste de tu propia casa entre meses.

¿Cómo separo la compra que hago para ellos de la mía?

Lo más práctico es pasar por caja dos veces, con dos tickets. Si eso no es posible, escribe en el concepto qué parte era suya, aunque sea aproximada, y apunta dos líneas a partir del mismo ticket. Si lo dejas todo junto, tu categoría de compra queda inflada durante meses y luego no hay manera de deshacerlo.

¿Cómo llevamos entre hermanos los gastos compartidos de nuestros padres?

Anotando en cada gasto quién lo adelantó y cuadrando cada mes o cada trimestre, en lugar de devolver cada importe por separado en el momento. Conviene además acordar antes qué entra en el reparto, porque casi todas las discusiones vienen de gastos que uno daba por comunes y otro no. Y merece la pena hablar del tiempo que pone cada uno, que no aparece en ninguna cifra.

¿Debo apuntar los gastos que pago con el dinero de mis padres?

Sí, pero fuera de tus cuentas. Ese dinero no es tuyo y meterlo en tu registro hincha tus meses sin motivo. Llevarlo aparte, aunque sea en una lista simple con fecha, importe y concepto, resuelve además la parte incómoda: es exactamente la información que te van a pedir tus hermanos, y tenerla evita conversaciones desagradables.

Pruébalo un mes

Fambook le da a una casa una sola libreta compartida: cualquiera apunta un gasto en segundos, cada apunte dice quién lo hizo, y el mes suma en un sitio en vez de en dos. Apunta sin cobertura y sincroniza después. Apuntar, categorías, presupuestos, estadísticas, importar y exportar en CSV, sincronización y compartir entre dos personas son gratis: la suscripción solo te compra teclear menos.

Descargar en el App Store

Artículos relacionados

Todos los artículos