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Gastos de casa para iPhone

Una libreta. Escribe en ella todo el que gasta.

Casi ninguna discusión de dinero en casa es por el dinero: es por no saber. Fambook le da a una casa una sola libreta. Cualquiera apunta un gasto en unos segundos, cada apunte lleva el nombre de quien lo hizo, y a fin de mes hay una cuenta en vez de dos versiones de lo que pasó.

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iPhone y iPad · gratis · apunta sin cobertura y sincroniza cuando la haya

La pantalla de inicio de Fambook: el total del mes de la casa arriba, debajo la lista de apuntes, y cada línea con su categoría y el miembro de la familia que gastó.

Las pantallas que la casa comparte

Lo que te llevas de verdad

Una libreta que comparte la casa

Uno crea un código de invitación, el otro lo escribe, y ya está: eso es toda la configuración. A partir de ahí escribís en el mismo cuaderno, con los mismos apuntes, el mismo total del mes y el mismo reparto por categorías en los dos móviles. Lo que no ocurre es que se mezcle vuestro historial: lo que apuntaste antes de entrar sigue siendo tuyo y no se vuelca en la libreta de nadie. Está decidido así en la capa que consulta los datos, no es un descuido.

Cada apunte dice quién

Una casa no es una sola cartera. Cada apunte lleva un miembro de la familia, con su color y su avatar, y las estadísticas reparten el mes por persona con la misma facilidad con que lo reparten por categoría. Esta es la parte que cierra la conversación de «¿cuánto hemos gastado?», porque la respuesta deja de ser una cifra que nadie reconoce y pasa a ser algo que los dos podéis señalar con el dedo.

Apuntar algo son segundos

El teclado es la pantalla, no un formulario que rellenas. Importe, un toque en una categoría de una lista plana en vez de irla a buscar dentro de un menú, y ya está: el miembro, la fecha, la hora, la nota y el sitio son opcionales y quedan a mano. El teclado además hace cuentas, así que una cena a escote se puede escribir como la suma y dejarla como suma.

Categorías que se recolocan solas

Dos niveles, los dos en plano para llegar de un toque. Empiezan en un orden que sigue cada cuánto se apunta cada cosa en una casa, no cuánto cuesta: el alquiler es de las cifras más gordas del mes y se apunta doce veces al año, así que no merece el sitio que queda bajo el pulgar. A las pocas semanas el orden lo marcan tus propios apuntes en vez del que venía de fábrica, y puedes añadir, renombrar, reordenar y borrar lo que quieras.

Límites que ves mientras escribes

Pon un límite mensual a una categoría y lo que te queda aparece donde se está tomando la decisión, no enterrado en un informe que lees cuando ya no hay nada que hacer. Las bandas son simples: vas bien, vas justo, te has pasado. Sin puntuación, sin nota, sin sermones sobre el café de media mañana.

Estadísticas que responden preguntas reales

Gastos, ingresos y saldo del periodo. Las categorías principales en un donut, con la cola larga agrupada en vez de rota en porciones que no hay quien lea. Una tendencia de catorce días. Un reparto por miembro de la familia y otro por sitio, para que «dónde se va» tenga una respuesta con calles dentro.

Planes de ahorro que pueden ser honestos

Están el reto de los 365 días y el de las 52 semanas, más uno a tu medida, con barra de progreso y una tira de confirmaciones. Pero una confirmación no es dinero, así que hay un interruptor que además escribe cada una en la libreta como un apunte real. Viene apagado hasta que tú lo enciendes, y es la diferencia entre un contador y unos ahorros.

Apunta sin cobertura

Un apunte se escribe primero en el móvil y se sube a la nube después. En el metro, en el extranjero, en un restaurante de sótano: tú apuntas, y la app se guarda la cola hasta que haya red. Lo que sigue esperando se enseña como un número en la pantalla de inicio en vez de esconderse, y a una copia que baja de la nube nunca se le permite pisar un cambio que hiciste tú y todavía no se ha subido.

Trae tu libreta, y llévatela cuando quieras

Importa un CSV de lo que usaras antes: se adivinan las columnas, se normalizan importes y fechas, se leen los archivos tanto en UTF-8 como en GB18030, y cada fila lleva su huella, así que importar el mismo archivo dos veces no te duplica marzo. Exportar es la misma puerta al revés, a CSV, por la hoja de compartir de iOS. Las dos cosas son gratis y van a seguir siéndolo.

Ayuda opcional para teclear menos

Apunta la cámara a un recibo, pega el mensaje que te ha mandado el banco, o di en voz alta lo que has gastado, y el importe y una categoría vuelven rellenados para que los revises antes de guardar. Esta es la parte de pago de la app, es opcional de verdad, y todos sus caminos de fallo te dejan otra vez en el teclado, no en un error.

Seis temas, nueve idiomas

Bosque, verde WeChat, sakura, puro, volcán y shiba, cada uno con su juego completo en claro y en oscuro; déjalo en «sistema» y sigue al móvil. La interfaz está en English, 简体中文, 繁體中文, 日本語, 한국어, Español, Français, Deutsch y Português (Brasil).

Una salida en un paso

Borra tu cuenta, y con ella sus datos, desde dentro de la app, sin escribir a soporte y esperar respuesta. Exporta antes si quieres quedarte una copia: el botón está ahí y no cuesta nada.

Cómo se usa

La versión útil de esta app está funcionando en unos cinco minutos. No hay nada que configurar antes.

  1. Hazte una cuentaCorreo y un código, o Sign in with Apple. La cuenta existe porque la libreta es compartida y tiene que llegar a un segundo móvil; no está ahí para armar un perfil tuyo.
  2. Apunta tres cosas realesNo un apunte de prueba. El café de esta mañana, la compra de ayer, el taxi. Tres apuntes de verdad te dicen en un minuto si el teclado le va bien a tus manos, que es lo único que decide si una app de gastos llega a la segunda semana.
  3. Invita a quien también gastaDesde la hoja de miembros: creas un código de invitación, lo mandas como mandes tú las cosas, la otra persona lo escribe. Los dos móviles están ya en la misma libreta. El plan gratuito cubre una casa de dos.
  4. Pon un límite, no sieteElige la categoría por la que de verdad discutís, que casi siempre es la comida, y ponle una cifra al mes. Un límite que miras vale más que seis que dejas de mirar.
  5. Lee el mes cuando se acabaEstadísticas, un periodo, cinco minutos. Dónde se fue por categoría, por persona y por sitio. La idea es sacar una o dos decisiones para el mes que viene, no un veredicto sobre el que acaba de pasar.

Si llevas una libreta en otro sitio, importa el CSV antes de empezar, para que el primer mes que mires tenga algo con lo que compararse.

Dónde están tus datos en realidad

Fambook es una app que sincroniza y sería deshonesto insinuar otra cosa. Cada apunte se escribe primero en una base de datos de tu propio móvil, y después se sube al servidor de Fambook, que corre sobre Supabase. Esa subida es lo que hace que tu pareja vea el apunte que acabas de escribir, y lo que te devuelve la libreta cuando pierdes o cambias de móvil.

El acceso a esas filas lo impone la propia base de datos, no la buena educación de la app: una fila la puede leer la cuenta que la creó y la casa a la que pertenece, y nadie más. Entrar en una casa es un acto deliberado por las dos partes — alguien crea un código que caduca, tú lo escribes — y toda operación que cruza de una cuenta a otra ocurre en el servidor, porque a la app de tu móvil sencillamente no se le da la capacidad de escribir en otra casa.

Entrar no entrega tu pasado. Los apuntes que hiciste antes de unirte siguen atados a ti y no se mezclan en la libreta compartida, y salirse de una casa tampoco se lleva tu historial.

Las funciones de IA son el único sitio donde algo sale hacia una empresa que no seamos nosotros, y solo se ejecutan cuando pulsas el botón. La foto de un recibo, un mensaje del banco pegado o el texto de lo que has dicho se envían a un proveedor de modelos para que le saque el importe y la categoría; vuelve la respuesta, la revisas, y la foto no se guarda: no hay ninguna tabla en la app que contenga una imagen. La voz la convierte en texto iOS en tu propio móvil; el audio no se sube. Si nunca tocas esos tres botones, no sale nada hacia un proveedor de modelos.

La ubicación, si la permites, sirve para sugerir el nombre de un sitio en el apunte que estás escribiendo en ese momento. Es una sugerencia hasta que la tocas, y lo que se guarda es un nombre, como una calle o una tienda, pegado a ese apunte.

Tus datos son tuyos para llevártelos y tuyos para quedártelos. Exporta la libreta entera a CSV cuando quieras — gratis, y va a seguir siendo gratis, porque una app de la que no puedes salir es una trampa. Borrar tu cuenta, y sus datos, es un paso dentro de la app.

Qué cuesta dinero

Apuntar, las categorías, los presupuestos, las estadísticas, los planes de ahorro, importar, exportar, la sincronización en la nube y compartir la casa entre dos personas son gratis, y la intención es que sigan así. Ese conjunto ya es una app de gastos de casa completa; no tiene nada de versión de prueba.

La suscripción añade lo que te ahorra teclear, no lo que hace que la app funcione: leer la foto de un recibo, interpretar un mensaje del banco pegado, apuntar por voz, los apuntes periódicos, la versión con IA del resumen diario, y una casa de más de dos personas. Hay mensual, anual y de por vida, al precio que muestre el App Store en tu país.

Lo que no vas a encontrar: publicidad, un negocio de vender datos, una versión gratuita que deja de funcionar al mes, ni un muro de pago delante de tu propia exportación.

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Lo que se pregunta primero

¿Tenemos que pagar los dos?

No. La suscripción va en una cuenta, y el plan gratuito ya cubre una casa de dos personas con lo compartido, la sincronización, los presupuestos y las estadísticas incluidos. Si uno se suscribe para escanear recibos, al otro no se le cierra la libreta.

¿Mi pareja ve todo lo que apunto?

Todo lo que apuntes en la casa compartida, sí: eso es lo que significa una libreta compartida. Los apuntes que hiciste antes de entrar no se mezclan y siguen siendo tuyos. Si quieres tener algo aparte, déjalo fuera de la casa en vez de esperar que la app te lo esconda.

¿Se conecta con mi banco?

No. No hay conexión bancaria ni tarjeta vinculada, así que nunca se entrega nada sobre tus cuentas. Lo que sí puede hacer es leer el mensaje que tu banco ya te ha mandado si lo pegas, que te da casi la misma comodidad sin las credenciales.

¿Qué pasa con lo que apunto sin cobertura?

Se guarda en el móvil al instante y se sube después. La pantalla de inicio enseña cuántos siguen esperando, y si editaste algo estando sin red, a la copia del servidor no se le permite pisarlo cuando vuelves a conectar.

¿La foto de mi recibo se guarda en algún sitio?

No. Se envía para que le lean el importe y la categoría, y lo que te queda es la respuesta. En la base de datos de la app no hay ninguna columna de imagen, así que la foto no tiene dónde vivir.

¿Puedo sacar mis datos?

Sí, a CSV, desde dentro de la app, gratis y cuando quieras. Esto no es algo que fuéramos a poner detrás de una suscripción: poder irte con tus propios registros es lo que hace razonable empezar.

¿Hay versión para Android o para web?

Por ahora no. Fambook es una app de iPhone y iPad.

¿Cómo borro todo?

Un paso dentro de la app borra la cuenta y con ella los datos. Exporta antes si quieres una copia: una vez que se ha ido, nosotros tampoco podemos recuperarla.